La iluminación es uno de los elementos más influyentes en el diseño interior y, a menudo, uno de los más subestimados. Una correcta planificación lumínica puede transformar por completo un espacio.
Tipos de iluminación en el diseño interior
La iluminación general proporciona luz uniforme en todo el ambiente y suele provenir de plafones o luces empotradas.
La iluminación puntual se utiliza para tareas específicas, como leer, cocinar o trabajar. Lámparas de escritorio, luces bajo los muebles de cocina o apliques son ejemplos comunes.
La iluminación decorativa tiene un objetivo estético. Se emplea para resaltar texturas, obras de arte, paredes o elementos arquitectónicos, creando profundidad y carácter.
Luz natural: el recurso más valioso
Aprovechar al máximo la luz natural es esencial. Cortinas ligeras, colores claros y una correcta distribución del mobiliario permiten que la luz fluya libremente por el espacio.
💡 En el diseño interior contemporáneo, la iluminación no solo ilumina: define atmósferas, influye en el estado de ánimo y realza la arquitectura del espacio.
